La web de punto de cruz. Siresilme.com
Menú

Taller de punto de cruz. Trucos y consejos

Te presento en esta página cómo perfeccionar tu bordado aportando algunos trucos.

La tela

Para empezar, tenemos que procurar que nuestra tela esté limpia. Si vemos que por el tiempo tiene manchas, debemos lavarla a mano con un detergente neutro. Sin frotar demasiado para no deformarla. Sin embargo, si la tela es nueva y no tiene ninguna mancha, no hace falta lavarla. Puede que la tela tenga un aspecto acartonado, pero eso puede incluso facilitar el bordado, pues los agujerillos son más visibles y consistentes.

El bastidor

Yo recomiendo utilizar bastidor, y si es con pie, mejor. Hace que el punto sea más uniforme y similar. Antes de colocar la tela en el bastidor, si este no viene forrado, sería recomendable hacerlo. El decir, cogemos una tira de trapo y la vamos liando en la parte donde apoya la tela. Así evitaremos esas líneas incómodas difíciles de planchar. Otra objeción es que para hacer punto de cruz, estéis en una mesa bien iluminada y sentad@s en una silla con la espalda lo más cómoda posible.

Trabajo terminado

Un trabajo bien hecho también se ve por detrás. Si nuestro bordado va a tener la parte posterior escondida, nos podemos permitir la licencia de no tener mucho en cuenta esta parte, sin embargo, si se va a ver, hay que cuidar la forma, siempre haciendo el punto en la misma dirección (probad hasta que por detrás queden rayas uniformes). Los nudos se deben evitar. Comenzando a bordar sin hacer el nudo, el cabo se quedará escondido entre los puntos posteriores. Para terminar con el hilo que estamos usando, pues damos unas puntadas por detrás y listo.

Al finalizar el trabajo, después de revisar que no se nos queda ningún hilo suelto que pueda desbaratar el bordado ni ninguna puntada olvidada, debemos lavar de nuevo nuestro bordado. Esto es porque al manipular la tela, la manchamos con nuestro sudor, aunque nos la hayamos lavado antes de bordar. También por estar expuesta al aire libre, al polvo, etc.

Si no nos fiamos de los hilos porque destiñan, podemos olvidarnos de lavarlo o hacer lo siguiente. Debemos tener esto preparado: Dos barreños con agua y mucha sal disuelta, un poquito de jabón neutro, una toalla más grande que la labor y la plancha preparada con unos trapos limpios junto a ella. En un barreñito, echamos agua y mucha sal, la disolvemos. Metemos la labor y la lavamos suavemente con un jabón neutro (muy poco). No os demoréis mucho. Para enjuagarla, usad también agua con mucha sal. Acto seguido, cogéis la toalla, y ponéis encima la labor mojada, enrolláis la toalla con la labor dentro y presionad para que la toalla absorba el agua. Sin demorarnos, nos vamos a la plancha, ponemos un trapo limpio en la tabla de planchar, encima la labor, y encima otro trapo limpio. Planchamos. Damos varias vueltas a la labor y seguimos planchando hasta que la labor que está dentro de los dos trapos esté seca. Nos quedará una labor limpia, seca y bien planchada lista para enmarcar o lo que queráis.

Los hilos

Los hilos más recomendables son los de madeja, ya que te permiten mucho más juego, es decir, puedes usar tres hebras para bordados que lo pida o una hebra para hacer punto lineal. Se pueden aprovechar colocándolos en un clasificador de hilos de hilos como el de la figura. En cada agujerito, ponemos el hilo que nos ha sobrado, y anotamos el número y la marca del hilo. De esta manera lo tendremos todo clasificado y no se nos estropearán los trozos de hilo aprovechables.